domingo, 22 de abril de 2012

A solas conmigo - Hermana duda



Alguna vez escuché decir en una entrevista a Jorge Drexler que había compuesto una canción sobre la duda, a quien llamaba cariñosamente hermana. La idea era concebir la duda como motor de acciones que tienen como objetivo  llegar a una certeza, es decir ella nace en la mente de alguien con el propósito de guiarlo en un camino que de lograr su meta final, extinguirá la duda completamente y acto seguido, como sucede en la mayoría de los casos, abra otras puertas donde nacerán nuevas interrogantes. 
La duda es así objeto de sacrificio, se entrega permisiva a su verdugo para que él la lleve al altar donde será ofrecida en un ritual, que de efectivizarse correctamente, concebirá una verdad. 
Sobre la duda se han construido sistemas filosóficos, hemos levantado la mirada al cielo preguntando quien creó todo lo que existe, se ha cimentado la ciencia como la conocemos, se han escritos canciones y poemas. De esto último son responsables las dudas de amor, esas que han dado rienda suelta a los más angustiosos sufrimientos y desvelos, pero también a las creaciones más hermosas de aquellos que sin lograr concretar una certeza, han aceptado de hinojos, la humilde derrota. Cuántas margaritas han sido desojadas en su nombre, cuántas duermevelas ocurrirán esta noche por su culpa, cuántos corazones se apretujarán embebidos de ansiedad porque en sus disfuerzos nos arrojaron a la más mísera incertidumbre.
Me uno a tu pedido Jorge; hermana duda, sólo esta noche, dame un respiro...













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